¿Tiene la pareja de hecho de mi hija derecho a ser socio en mi empresa?

Si Ud. alguna vez se ha hecho esta pregunta seguramente le interesará este artículo. En otro caso, le recomiendo igualmente que se interese por el mismo si no quiere tener como socio a alguien que no desea.

¿Qué es una pareja de hecho?

Me refiero a aquellas parejas que comparten su vida en una relación afectiva análoga a la conyugal, sin haber contraído matrimonio.

¿Cuáles son las premisas sobre las que debemos de partir?

Son, a mi juicio, las siguientes:

  1. Los hijos, todos o alguno de ellos, no tienen necesariamente que llegar a ser socios de la empresa familiar.
  2. Las parejas de mis hijos –dejando a un lado los sentimientos–no son mis hijos.
  3. Las parejas de mis hijos no tienen que llegar a ser socios de la empresa familiar (se omiten intencionadamente los términos “todos o alguno de ellos” y “necesariamente”).

Si Ud. está de acuerdo con estas premisas, siga leyendo este artículo y si no también por simple precaución.

Consulta

Hace unos días un cliente del despacho me planteó la siguiente consulta:
Tengo una hija que mantiene una relación con su pareja desde hace 4 años. Acaban de tener un hijo.
Nos estamos planteando en la empresa ampliar el capital social para permitir la entrada, entre otros, de mi hija.
Me preocupa que su pareja en el futuro tenga algún derecho sobre las acciones de mi hija.

¿Tenía motivos para preocuparse?

Sí. La pareja de su hija podría haber llegado a ser titular de las acciones de la empresa de mi cliente o haber tenido el derecho de ejercitar los derechos sobre las mismas en el caso de que se produjera alguna de las siguientes circunstancias:

  1. La ruptura de la pareja de hecho.
  2. El fallecimiento de la hija de mi cliente.

Ruptura de la pareja de hecho

Sin perjuicio de lo que pueda establecer a este respecto la normativa autonómica que, en su caso, regule las parejas de hecho, con carácter general las relaciones económicas entre los miembros de la pareja de hecho están sujetas al principio de autonomía de la voluntad (artículo 1255 del Código Civil), pudiendo celebrar entre ellos los pactos que estimen oportunos para ordenar sus relaciones económicas y elegir entre cualquiera de los regímenes posibles (ie. separación de bienes, comunidad de bienes ordinaria, régimen de participación, etc.), siempre que los pactos no sean contrarios a las leyes, limitativos de la igualdad de derechos que corresponde a cada miembro de la pareja o gravemente perjudiciales para uno de ellos, porque en ese caso serían nulos y carecerían de validez.
En caso de no existir pactos expresos, el pacto puede ser tácito siempre que existan circunstancias que determinen que la voluntad de los miembros de la pareja de hecho ha sido poner en común todos los bienes y constituir una comunidad de bienes (ie. existencia de cuentas bancarias en común, etc.).

Fallecimiento de la hija de mi cliente

En la medida que el hijo en común de la pareja de hecho fuera menor de edad a la fecha de fallecimiento de la hija de mi cliente, el progenitor que sobreviva en ejercicio de la patria potestad podría haber tenido derecho a administrar los bienes heredados por su hijo y, por tanto, a ejercitar los derechos sobre las acciones de la empresa de mi cliente.

Recomendaciones

Seguramente la que a todos Uds. se les está ocurriendo tras leer este artículo: que la hija no suscriba la ampliación de capital.
Como supongo que al leer este artículo, al igual que cuando acuden al despacho de un abogado especialista, esperan algo más que simplemente una recomendación de no hacer lo que se están planteando hacer, en esta ocasión espero no defraudarles, al igual que espero no haber defraudado a mi cliente cuando lo que le recomendé fue, con carácter previo a la ampliación de capital, lo siguiente:

  1. Que su hija y la pareja de su hija establecieran con claridad el régimen económico por el que se rige su unión de hecho, de modo que quedase claro que las acciones de la empresa familiar se adquirían única y exclusivamente con dinero perteneciente a la hija.
  2. Que la hija otorgase un testamento nombrando administrador de los bienes a heredar por su hijo a persona distinta de su pareja (en este caso a sus padres o en sustitución de los mismos a algún otro miembro de su misma rama familiar).

 

Mayo 2016
© 2016 José Luis Vecilla Camazón. Todos los derechos reservados

 

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