Cinco sencillos consejos legales para comprar y/o vender una empresa

1.- Llevar a cabo un proceso de Due Diligence previo a la compraventa

Es recomendable e incluso necesario realizar lo que se denomina un proceso de Due Diligence, es decir, una revisión de la empresa objeto de compraventa, no sólo desde un punto de vista técnico, comercial y financiero-contable sino también desde un punto de vista jurídico-fiscal con la finalidad de no sólo de detectar posibles “riesgos” sino también posibles “bondades” o sinergias que pueden aprovecharse por la parte compradora, y que en definitiva va a servir tanto para determinar el interés por llevar a cabo la transacción, fijar el precio y delimitar el régimen de responsabilidad asumido por las partes.

2.- Determinar el objeto de lo que se compra o vende

Aunque parece una obviedad, no siempre se tiene claro al inicio de una transacción lo que se va a comprar o vender. Por ello, es recomendable tener claro desde un primer momento cuál va a ser el objeto de compraventa. Es decir, si lo que se compra o vende van a ser acciones/participaciones sociales o, por el contrario, si lo que se compra o vende van a ser activos con asunción, en su caso, de pasivos.
En el primero de los casos, quien vende es el socio y en el segundo de los casos quien vende es la propia compañía.
La elección entre una u otra forma depende de diversos factores. Entre ellos, y centrándonos únicamente en aspectos meramente jurídicos, la forma finalmente elegida dependerá de cuestiones tales como responsabilidad, fiscalidad, licencias o permisos administrativos, propiedad industrial, etc.

3.- Garantizar el pago / cobro del precio

Es frecuente en este tipo de transacciones que todo o parte del precio quede aplazada a un momento posterior a aquél en que se transmite la propiedad de la empresa. Por ello, resulta de vital importancia para evitar problemas a futuro garantizar el pago / cobro del precio, tanto para el vendedor, que quiere asegurarse que va a cobrar el precio acordado como para el comprador, que quiere que nadie le perturbe en la posesión pacífica de la cosa comprada.
Son diversas las fórmulas que se pueden utilizar para ello, desde otorgamiento de avales bancarios, cuentas en depósito, etc.

4.- Concretar el ámbito de responsabilidad de cada una de las partes

Tanto nuestro Código Civil como Código de Comercio no contienen una regulación expresa de la compraventa de empresas, debiéndose aplicar a las normas generales que regulan el contrato de compraventa. En este sentido, hay que tener en cuenta que en derecho español el vendedor sólo responde frente al comprador por el saneamiento por evicción (ie. para el caso de que el comprador se vea privado la cosa comprada por sentencia judicial porque un tercero tiene un mejor derecho que él para quedarse con la cosa) y por el saneamiento por vicios ocultos (ie. defectos que no son perceptibles a la vista en el momento de su adquisición).
Dado que esta regulación no satisface adecuadamente las eventuales contingencias que pueden acaecer en una compraventa de empresas, es habitual en este tipo de transacciones que las partes pacten un régimen de responsabilidad ad hoc que varía en función de si se compra o vende todo o parte de una empresa, si hay uno o varios vendedores, etc. y que tiene a establecer el ámbito cuantitativo (ie. responsabilidad ilimitada o limitada), temporal (ie. cuánto tiempo dura la responsabilidad) y cualitativo (ie. qué requisitos tiene que tener la contingencia para que tenga lugar la responsabilidad).

5.- Establecer un régimen de transición ordenado

Todo cambio genera resistencia. El cambio en la titularidad de una empresa no es ajeno a esa resistencia que puede venir, entre otros, de los trabajadores, clientes y proveedores tanto de la parte compradora como de la parte vendedora.
Por tanto, para minimizar dicha resistencia conviene establecer un régimen de transición ordenada que permita al comprador hacerse con el control de la empresa y al vendedor salirse de la empresa de forma “no traumática” para culminar, en definitiva, con el éxito de la transacción.
Para ello, existen fórmulas desde que la parte vendedora se mantenga en la empresa durante un tiempo limitado hasta que termine el periodo de transición, obligaciones de colaboración mutua entre las partes, etc.

 

Mayo 2016
© 2016 José Luis Vecilla Camazón. Todos los derechos reservados

 

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